Base de Paris

BASE DE PARÍS – UNIVERSAL

La base permanente de la labor y testimonio de la Asociación Cristiana de Jóvenes está expresada en la BASE DE PARÍS, adoptada por los delegados de la 1° Conferencia Mundial de París en 1855 y ratificada por el 6° Consejo Mundial de ACJs de 1973.

“Las Asociaciones Cristianas de Jóvenes buscan unir a aquellos jóvenes que, considerando a Jesucristo como su Salvador y su Dios, según las Sagradas Escrituras, desean, en su fe y en su vida, ser discípulos de Él y trabajar juntos para extender entre los jóvenes el Reino de su Maestro”.

DECLARACIÓN DE KAMPALA – UNIVERSAL

El 6° Consejo Mundial de Kampala, Uganda, en julio de 1973, adoptó asimismo la siguiente declaración de principios:

La Base de París expresa que Cristo es el centro del Movimiento, y éste es concebido como una hermandad mundial que une a los cristianos de todas las confesiones. Es consecuente con una política de asociación abierta, que incluye personas sin hacer cuestión de su fe, edad, sexo, raza y condición
social. La Base no se formula para que se use como condición de afiliación individual a la ACJ, lo cual se deja deliberadamente a discreción de los Movimientos que constituyen la Alianza Mundial. La Base establece claramente que los Movimientos constituyentes de la Alianza Mundial tienen plena libertad para expresar sus propósitos en otros términos, si corresponden más directamente a las necesidades y aspiraciones de aquéllos a quienes busca servir, siempre que la Alianza Mundial los considere de acuerdo con la Base de París. Reconociendo el carácter de la ACJ en el mundo de hoy, este acto de aceptación de la Base de París compromete a las Asociaciones y sus miembros como colaboradores de Dios, a los siguientes imperativos:

Trabajar para que todos tengan iguales oportunidades y exista justicia para todos.
Trabajar para lograr y mantener un medio ambiente en el que las relaciones humanas se caractericen por el amor y la comprensión.
Trabajar para lograr y mantener dentro de la ACJ y en la sociedad, con sus organizaciones e instituciones, condiciones que hagan posible la honestidad, la profundidad y la creación.
Desarrollar y mantener normas de liderato y programa que sean ejemplo de la variedad y profundidad de la experiencia cristiana.
Trabajar por el desarrollo integral del ser humano.

DECLARACIÓN DESAFÍO 21 – UNIVERSAL

Afirmando la Base de Paris adoptada en 1855, como la declaración fundacional contemporánea de la Misión de la Asociación Cristiana de Jóvenes, en los umbrales del tercer milenio, declaramos que la Asociación Cristiana de Jóvenes es un movimiento mundial cristiano, ecuménico y voluntario para todos: mujeres y hombres, con especial énfasis en y con la genuina participación de los jóvenes, y que procura compartir el ideal cristiano de construcción de una comunidad humana de justicia con amor, paz y reconciliación con plenitud de vida para toda la creación.

Cada Asociación Cristiana de Jóvenes miembro está, por lo tanto, llamada a concentrarse en ciertos desafíos a los que se dará prioridad de acuerdo a su propio contexto. Estos desafíos, que resultan de la evolución de los Principios de Kampala.

Compartir la Buena Nueva de Jesucristo y luchar por el bienestar espiritual, intelectual y físico de los individuos y las comunidades en su integridad.
Empoderar a todos, especialmente a los jóvenes y las mujeres, para asumir crecientes responsabilidades y asumir el liderazgo a todos los niveles y trabajar por una sociedad con equidad.
Defender y promover los derechos de las mujeres y sostener los derechos de los niños.
Fomentar el diálogo y el trabajo conjunto entre personas de diferentes fes e ideologías y reconocer las identidades culturales de los pueblos y promover la renovación cultural.
Comprometerse a trabajar en solidaridad con los pobres, los desposeídos, los desarraigados y las minorías raciales, religiosas y étnicas oprimidas.
Procurar ser mediadores y reconciliadores en situaciones de conflicto y trabajar por la participación significativa y el avance de las personas hacia su autodeterminación.
Defender la creación de Dios contra todo lo que la destruiría, preservar y proteger los recursos de la Tierra para las generaciones venideras.
Para enfrentar estos desafíos, la Asociación Cristiana de Jóvenes desarrollará modelos de cooperación a todos los niveles que creen condiciones para la auto sustentación y la autodeterminación.
Aprobado en Frechen, Alemania, 14 Consejo Mundial de ACJs, julio de 1998.