A partir de los 25-30 años, para quienes no practican alguna actividad física, o llevan un estilo de vida sedentario, se produce una pérdida de tejido o masa muscular de aproximadamente 4 kilos por década. Esta pérdida de tejido muscular no solo afecta la apariencia general del cuerpo, sino también va acompañada de modificaciones funcionales. La exigencia de una adecuada movilidad permanente y eficiente en las diversas actividades de la vida diaria, domina y orienta nuestra anatomía. Muchos de nuestros órganos y funciones (el corazón y el aparato respiratorio) están hechos para servir, en gran medida, a nuestros músculos en su trabajo.

El programa de musculación ofrece un servicio profesional e individual buscando ofrecer una actividad funcional y optima de trabajo para nuestra musculatura, articulaciones y tejido óseo.

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